lunes, 28 de abril de 2014

the man who sold the world

Culpables del tiempo transcurrido  con esta noción de lejanía - “principito mío, fragilidad del cielo” - escribía a los 16 y me enamoraba a la par de “the man who sold the world” sin saber por qué… Y aún no sé tantas cosas y la mayoría de las cosas que supe se transformaron después en un barquito de papel que naufragaba en una boca de tormenta, entonces ya no me fío… Pero me gusta escucharte reir con las coincidencias que advertís siempre antes que yo (mientras te canto Automatic Imperfection, matan a alguien en Oxford). 

Yo no sé si las cosas son simples, complejas, si hubo elección o si tanto camino recorrido era parte de un mapa que conducía irremediablemente,  al día que te dije:  – pongo una canción que me encanta, no sé por qué me encanta... y volvías a reir. 

Los documentales del misterio… en el triángulo de la Bermudas, las pirámides de Egipto, los visajes alienígenas, las guerras… en cada uno, el hombre intenta encontrar un vestigio de que Dios existe y de que lo que nos pasa  tiene  sentido. 

viernes, 25 de abril de 2014

“La cicatriz de tu cara como primer signo de rebeldía,
estrenando el mundo en caída rasante:
una gaviota con las alas abiertas besándote la mejilla”.
A mi, Dios, me dio los ojos para ver... 

martes, 22 de abril de 2014

Hagamos exabruptos. 
Tengamos sobresaltos de partida y de llegada. 
Juguemos a cambiar las piezas, 
pintemos el tablero de sol y vendaval. 
Cuando llueva, que sea a chaparrones.
Patinemos en el barro de la culpa
y si caemos, que sea para partirnos la cabeza.
Tallemos cicatrices en nuestra columna vertebral.
Pongámosle aristas a los círculos.
Que no nos mida el sigilo de la calma.
Que sea imposible despertar, salir ilesos,
matar la sed de besos con besos.
Germinemos despelote, aquelarre, anarquía
y que la puteada del final,
en su último aliento, nos estampe siempre
contra un nuevo principio. 

lunes, 21 de abril de 2014

Coincidimos en algunas cosas, no en todas, 
pero cuando termina el día, a la luz de sus ojos y en su sombra,
me siento más yo que en cualquier otro tiempo 
y en cualquier otra hora de disimulo.

miércoles, 9 de abril de 2014

Acertijos bajo el Agua

Vos también buscaste como un loco…
nombres olvidados,
horizontes,
la bicicleta que vendieron para que no te lastimes,
las preguntas que nunca hiciste sobre calle Suipacha…
Buscaste en las estrellas
y en la arena,
en los caminos de mochila
y en autos lujosos,
en las manos de tu mamá que siempre cocinaba rico
y que hubiese volado para salvarte de cada caída en
la que te propusiste caer por sobre todas las cosas.

Vos también buscaste como un loco…
el rayo de sol que se rebela en la tormenta ,
la sed,
el amor,
el fuego,
el ritmo de la sangre corriendo por las venas…
Buscaste en las montañas
en tus huellas
en el aullido de los lobos
y vacío de equipaje,
buscaste bajo el agua,
resolver los acertijos.


 «... Rocamadour, porque el mundo ya no importa si uno no tiene fuerzas para seguir eligiendo algo verdadero...»

martes, 8 de abril de 2014

Aceptar los procesos, respetar al otro, ser suaves en la búsqueda... 
que las heridas se curan lentamente, 
que todo tiene su momento, 
que las ansias no conducen siempre al bienestar, 
que a veces el bienestar llega con paciencia,
que es bueno sabernos acompañados y queridos, 
que somos responsables de nuestra parte,
que detenerse sirve para sentir, 
que no sólo el impulso cuenta, 
que el fuego quema,
que el agua limpia pero también ahoga,
que quien conduce es la vida
y que su sabiduría va más allá de nuestros caprichos,
que nos encontramos con quienes debemos encontrarnos,
así dure dos segundos, una vida o todas las instancias intermedias,
que el amor sostiene en los momentos difíciles,
que hay más manos para ayudar que las que creíamos;
que donde se construye con amor, en amor perdura,
por más tiempo y distancia sucedida,
que las cosas que se llevan en el alma, en el alma quedan,
que el viento nos despeina,
que el camino más válido es el que nos lleva a nuestro encuentro,
que para eso estamos vivos;
que la vida es más compleja de lo que parece....

miércoles, 19 de marzo de 2014

ALTERADAS

Cuando nos encontramos teníamos que rehacer todo:
limpiar la casa, soltar prejuicios, armar y desarmar maletas,
había que aflojar la tensión en la garganta, sumar y restar de nuevo,
ver si dividir era necesario o si podíamos multiplicar…
nos dividimos muchas veces de todas maneras.
Vos caminaste por más de diez países y yo, viví cien aventuras
y de tanto en tanto, con el corazón en la mano, repetíamos
“salimos del barro en busca de la felicidad
y la conciencia y los pies limpios”...
o me regalabas la tacita de John & Yoko
tras desaparecer en plaza Serrano
"War is Over"
y yo te contaba que una foto me hizo acordar a ellos
y te llamaba alterada después ¿a México, a Nueva York…?

Usted en tan poco tiempo estuvo tan por encima que me dio gusto,
entonces yo supe que el sistema funcionaba…

Cuando vuelvas Maga, Talita, chica Almodovar, Laura…
cuando vuelvas, nos vamos al centro y nos compramos un helado.

“hay quien ha sostenido que la rehabilitación
sólo es posible alterándose
pero olvidó que toda recaída es una desalteración
una vuelta al barro de la culpa
perfecto!
somos lo más que somos porque nos alteramos”




martes, 11 de marzo de 2014

Tal vez sea cierto que voy aprendiendo la paciencia y que ese libro que busqué por años y hoy está en mis manos, he de leerlo despacito.

La hazaña de un tesón que no hube tenido nunca, las razones de una búsqueda cuya causa primera había olvidado, el sentido cuyo fin último se me había escapado de las manos como una agüita cualquiera: EL ÁGUILA BICÉFALA. 

martes, 4 de marzo de 2014

Quién soy yo para juzgar un camino de justo o equivocado, quién soy yo para desplegar mi lista de valores y ponerlo en otro o querer que otro entre en él así se sienta preso, cómodo o aliviado. A lo sumo observo tu camino, los dibujos de tus elecciones, los puntos de encuentro y desencuentro con mi ser. Si nos encontramos por un tiempo será hermoso, si nos encontramos por mucho tiempo y de ese encuentro podemos crecer juntos pero no atados será casi perfecto y sino, no habrá remedio.
Brindo a la salud de todos los diferentes, brindo a la salud de todas las diferencias, brindo a la salud de todas las despedidas y brindo a la salud de todos los encuentros, más o menos importantes, más o menos definitivos.
Yo seguiré mi camino con la certeza de que otros caminarán conmigo, de que yo caminaré con ellos y que ese horizonte que trazamos alguna vez como destino se dibujará en los deseos de hoy, paso a paso.

lunes, 3 de marzo de 2014

Abrís tu computadora, yo abro la mía. Elegís fotos al azar. Podes abrir también las viejas cajas y hacer lo mismo. Puedo mostrarte mis fotos, vos las tuyas. Puedo recordarme ahí, en tantos momentos vividos... seguro te pasará lo mismo y hasta la melancolía... porque el pasado es ese lugar al que no se vuelve. 

Porque uno puede volver con los de antes: las calles transitadas, los bares, un viejo amor pero es sólo una manera de decir... no se vuelve. Ya no somos los mismos, tendríamos que ignorar todo lo que sucedió después, cada pieza que en este rompecabezas cayó para que nos miremos hoy de frente, para que te muestre estas viejas fotos, todas estas en las que no estás ahí ni te presentía, tantas vidas talladas bajo una misma piel.

Miro tus fotos... ¿quién eras? ¿qué emoción te obligaba a cerrar los ojos? ¿cómo era el tacto de tu mano menos envejecida? ¿a quién mirabas? ¿se repiten tus gestos o alguno de ellos murió para siempre? ¿cambió el contenido y cambió la forma de tu risa? ¿besabas igual o tus besos de hoy nacen de todos los besos de ayer, aún de esos para los que no tuviste tiempo?

Mirás mis fotos y te quedás callado. Cuántas preguntas duermen bajo un silencio. Estamos hechos de historias. Cerrás tu computadora, yo cierro la mía.
Mientras pueda mirarte a los ojos - te digo - mientras quiera mirarte...

Mis grandes amores son tierra, patria y presente. Podrían llevarse todas las fotos y todos los recuerdos y cada día encontraría un motivo para elegirlos. No se vuelve. Y hay gente que sólo invita a quedarse cerca. 

domingo, 23 de febrero de 2014

Tal vez se trataba de dejar de buscar afuera,
detenerse, mirar el interior, las habitaciones vedadas del alma,
los recuerdos que aún en el tiempo dejan su estela de dolor
las otras que he sido antes: inocente, infantil, solitaria, peligrosa;
las que sigo siendo hoy.
Tal vez se trataba de dejar entrar la luz, despacito
acostumbrar la mirada, dejar de volar
porque en este mismo suelo que pisan todos
yo también tengo patria, soy, pertenezco
y aunque me parezca extraño, después de tanto buscar,
los que nos parecemos, nos encontramos
y tomados de la mano elegimos el rumbo de este mundo
yendo a pie.  

sábado, 8 de febrero de 2014

Aún no he aprendido a reconciliarlas: mientras una busca paz, la otra me da un susto de muerte; mientras una mira las estrellas la otra me pone la vida del revés y me obliga a mirar el suelo; mientras una camina melancólica y triste, la otra atrae esplendor y sorpresas. Son dos fuerzas contradictorias que se yerguen en direcciones contrarias y que sin embargo son incapaces de sobrevivir por separado, una es fuerte donde la otra es débil y viceversa.

Este es mi destino: mediar entre dos mujeres, trabajar para ambas, vivir sus vidas y no dejar que nadie pero nadie, les prohíba la luz y la oscuridad que llevan consigo. Una aguerrida, la otra sutil y vulnerable. Ambas, amigas del dolor y de la magia. Las dos buscando su continente de acción, de amor y de consuelo. Ambas abiertas a hallar su patria, su congénere.

(No había que elegir entre Talita y la Maga, entre Horacio y Traveler. Ambos estaban ahí, cada cual en un sólo cuerpo, mirándose mirar el Río de la Plata. Ella desde el mar a Montevideo, él de Montevideo al mar.
Lo más cabal y complejo era reconciliar al doppelgänger que llevaban dentro.
La trama, en sus cien leguas, comenzó a tejerse en otros tiempos. Encontrarse, fue consecuencia).

F.B

- "Cada confesión, cada doctrina salvadora, nos parecía de antemano muerta y sin sentido. Sólo concebíamos como deber y destino el que cada cual llegara a ser completamente él mismo, que viviera entregado tan por completo a la fuerza de la naturaleza en él activa que el destino incierto le encontrara preparado para todo, trajera lo que trajera". H.H -

lunes, 3 de febrero de 2014

Cuando te veo, veo la esperanza,
en definitiva es eso la esperanza… 
un pedacito de duda con frutas en la boca tomando el sol, 
haya afuera sol o lluvia. 
No es una certeza la esperanza 
ni es la llave que abre la puerta de este laberinto que es vivir, 
el ojito en la cerradura es la esperanza,
haber encontrado la puerta tal vez 
o creer haber encontrado la puerta
pero yo desconfío de la puerta, de los puentes y de los barcos de papel.
Cuando te veo, veo la esperanza, nada más…
y recuerdo aquel poema que escribí con 15 años:
(…) ¨hombrecito mío, fragilidad del cielo
he mirado a las estrellas buscándote… ¨

martes, 28 de enero de 2014

Si yo te contara amor todo lo que callo, las noches mágicas en Montevideo o en San Juan, ese atardecer en Buenos Aires, si yo dibujara para vos el detalle exacto de las líneas de sus manos, el brillo de sus ojos en penumbras, el aroma a tierra, el sabor del sol en la piel, la rugosidad de los árboles que tocamos, lo que susurran las esquinas como ecos, las carreteras con Beatles de fondo y videos que quedaron grabados en algún viejo celular, las bocinas en la Estrada… 

Pero elijo el silencio, no es que me falten dudas... yo vivo en los instantes amor y las dudas son del tiempo… Será que nunca amé, será que siempre, será que cada noche nazco y muero...

sábado, 11 de enero de 2014

escrito el 15 de octubre del 2013

Nunca entendí como Dios que miraba desde arriba (y así me lo figuraba yo al señor con los ojos en la gran maqueta que es el mundo) hacía para ver a la gente en los edificios... superpuestos, yuxtapuestos, unos reían, otros lloraban y los gestos se parecen, cómo distinguirlo - me obsesionaba pensar... Pero ese día, debe ser porque yo estaba en el cuarto piso, que era él último y era de madrugada y la gente se superponía en las habitaciones pero no en el comedor... y él sólo a unos metros, en una casa cercana, sin pisos encima, despierto también, desvelado... Debe ser por eso que ese día Dios pudo distinguir y dijo "he aquí el milagro" y en media hora, caminábamos de la mano los dos por el frío del barrio. Y lo que menos sentíamos era frío.

13 PASOS PARA UN ABRAZO DE 20 SEGUNDOS

(escrito el 09-11-13 re necesitado ahora)

1. saber que estos abrazos son un milagro y que sólo pueden repetirse entre gente milagrosa...
2. olvidar el mundo circundante
3. olvidar los miedos
4. dejar a un lado todos los recuerdos del pasado
5. dejar a un lado todas las expectativas del futuro
6. abrir el alma
7. estar en el presente con los cinco sentidos y sin ellos (paradójicamente)
8. ver el hilo que te une a esa persona . perdón por lo poco específico de este paso pero sólo se trata de ver el hilo de luz que los une
9. saber que el cuerpo en esas circunstancias es un medio porque el abrazo llama desde mas adentro o desde más afuera... difícil de precisar también
10. saber que en ese momento el otro es íntegro con nosotros o mejor dicho, sentir su integridad: en él toda su historia, todas sus contradicciones y todo fuera de conflicto, como un regalo perfecto
11. detener el tiempo
12. abandonar el espacio
13. olvidar todos los pasos anteriores porque cuando dos personas se abrazan así... la cintura de ella queda inscripta en los brazos de él y lo firme de los hombros de él, el aroma de su cuello y la sensación de su pecho se van con ella, a donde vaya...

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Y él acostumbrado a un mundo dividido, encontró a una mujer entera y no sabe qué hacer.
Y ella princesa devenida en mujer lobo encuentra a un “puro” y no sabe qué hacer con él.

Y sin embargo hay todo un universo por desnudar aunque hayamos aprendido a no tomarlo tan en serio y aunque hayamos dejado de estar solos en tan difícil tarea.  

jueves, 5 de diciembre de 2013

Si hoy hiciéramos el amor
sería un acto lento
como sube la marea en un mar calmo
como se evapora la espuma
en un vaso de cerveza.
Podría dejarme caer entre tus manos
y te pediría después
que me beses los ojos y el resto de la piel
como si te estuvieses despidiendo,
como si en ese acto
algo de los dos muriese para siempre.

Si hoy hiciéramos el amor
verías golondrinas en mi vientre
y me pedirías seguirle el rastro con tu boca,
abrazarías la ausencia de mi,
apretarías tus dedos en mi espalda,
apoyarías suavemente tus muslos en mis muslos
en los que crecerían hortigas, acantilados, lluvia...
Y detrás de la última contracción
podría dejarme llevar hasta tu orilla
como un naúfrago guiado por un faro.

No temas,

no temas a ninguna de las mujeres que me habitan.